David Alfaro Siqueiros

enero 20, 2010

(Chihuahua, 1898 – Cuernavaca, 1974) Pintor mexicano, figura máxima, junto a Diego Rivera y José Clemente Orozco, del muralismo mexicano. Tributaria de la estética expresionista y la retórica declamatoria que le exigía su radicalismo político, su pintura aunó la tradición popular mexicana con las preocupaciones del surrealismo y el expresionismo europeos.

         En 1914, con apenas dieciséis años, se alistó en el ejército constitucionalista para luchar por la Revolución, una experiencia que le llevaría a descubrir “las masas trabajadoras, los obreros, campesinos, artesanos y los indígenas… (y sobre todo), las enormes tradiciones culturales de nuestro país, particularmente en lo que se refiere a las extraordinarias civilizaciones precolombinas.”

Su afiliación al Partido Comunista de México, su decisiva participación en la fundación del Sindicato de artistas y de su periódico (El Machete), junto a la creciente oposición a la política oficial manifestada a través de sus artículos, hicieron que dejara de recibir encargos a partir de 1924 y que, al año siguiente, decidiera dedicarse exclusivamente a las actividades políticas.

         Siqueiros reiniciaría su trayectoria artística en los años treinta, pero fue la militancia ideológica la que determinó el rumbo de su vida. En 1930, tras pasar varios meses en la cárcel por su participación en la manifestación del 1 de mayo, Siqueiros fue mandado al exilio interior en Taxco. En 1936 volvió a luchar, esta vez en la guerra civil española, al lado del ejército republicano. De 1940 a 1944 estuvo desterrado en Chile por su participación en el asesinato de Trosky y en 1960 fue encarcelado de nuevo acusado de promover la “disolución social”. Cuando salió de la cárcel, cuatro años después, llevaba consigo las ideas de la que sería su última obra: Marcha de la Humanidad en América Latina hacia el cosmos.

  Su anhelo por lograr la adecuación entre las técnicas pictóricas y la contemporaneidad tecnológica le llevó a crear en 1936 un Taller Experimental en Nueva York. Las prácticas del taller buscaban integrar la arquitectura, la pintura y la escultura con los métodos y materiales ofrecidos por la industria. Allí se experimentaba a partir de lo que Siqueiros denominaba “el accidente pictórico”, esto es, la práctica de la improvisación mediante técnicas como el goteo de pintura y las texturas con arena. Los chorreones y salpicaduras dejadas caer sobre el lienzo, que luego pasarían a ser emblemáticas del expresionismo abstracto americano, fueron una práctica gestada en el taller de Siqueiros, al que asistieron Jackson Pollock y otros jóvenes que llegarían a formar la primera generación de artistas estadounidenses con un lenguaje propio.

¿Cómo harán eso?

enero 19, 2010

Técnicas de grabado

 En este tipo de técnicas, la imagen se realiza en la matriz incidiendo, rayando, cortando o vaciando con diversas herramientas, o bien a través de  la acción corrosiva de los ácidos.
 
 

Técnicas de grabado en relieve

Por técnicas de grabado en relieve se entienden aquellas en las que las áreas o líneas que forman el dibujo o la imagen, corresponden a las zonas que en la matriz no han sido rebajadas y han quedado en relieve. Las principales son la xilografía y la linografía.
 

Xilografía

La palabra xilografía tiene su origen en los términos griegos xilon, madera,  y grafos que significa dibujo o escritura. En esta técnica, se utiliza como plancha o matriz, un bloque de madera o taco. La matriz se trabaja cortando y vaciando los espacios en blanco, por medio de gubias, cuchillas y buriles, de modo que la imagen que se desea estampar queda en relieve y el fondo está rebajado. Concluido el proceso de grabado, se procede al entintado con un rodillo, la tinta se fija únicamente en la imagen que queda en relieve, que posteriormente se transfiere al papel en el proceso de estampación. Este proceso puede realizarse manualmente o mediante una prensa.

En sus comienzos, la xilografía estuvo ligada al arte popular, se utilizó para realizar sellos, molduras y letras. En el siglo XVI, gracias a la iniciativa de Dürer, la técnica pasa a ser empleada por los artistas. Tras un breve período de gran calidad, la xilografía fue decayendo a lo largo del siglo, siendo sustituida por el grabado en metal. La revalorización del trabajo artesano y las artes aplicadas que se produce a finales del siglo XIX supuso la recuperación de la xilografía en el ámbito artístico. Artistas como Gauguin, Munch, o miembros de Die Brücke, como Kirchner y Heckel, se inclinaron por esta técnica debido a su origen popular, su antigüedad y su relación con la materia y el trabajo artesanal, siendo ellos mismos quienes grababan sus propios dibujos en los tacos xilográficos.
 http://www.youtube.com/watch?v=RRnftPYldN8

Linografía

Esta técnica utiliza como matriz el linóleo, un material flexible, ligero y fácil de cortar. El proceso de trabajo y las herramientas son idénticos a los de la xilografía, aunque, al ser un material más blando, resulta más fácil de trabajar. También el proceso de entintado y  estampación es similar al de la xilografía. Esta técnica se inicia con la aparición de este material a finales del siglo XIX. Entre los artistas que han utilizado esta técnica cabe destacar a Picasso.
 http://www.youtube.com/watch?v=jlD5PoyQm8Q
 

Técnicas de grabado en hueco o calcográfico

Las técnicas de grabado en hueco se denominan así porque, al contrario que las de grabado en relieve, quedan impresas en el papel las líneas o áreas que en la plancha se han rehundido.
El origen de la palabra calcográfico viene del griego calcós que significa cobre y grafos que significa dibujo. Por extensión, grabado calcográfico designa tanto aquel realizado sobre planchas de cobre como sobre planchas de zinc, hierro, acero, o cualquier otro metal. El término de grabado en hueco va asociado al entintado y a la estampación, ya que se entintan y estampan las líneas o partes de la plancha grabadas, es decir hundidas o rebajadas.

 http://www.youtube.com/watch?v=pW6pz-W5GiM

Buril

El buril es una barra de acero templado de sección cuadrada, romboidal o circular, cuya punta esta cortada a bisel. La parte superior de esta barra encaja en un mango de madera que termina en forma de media seta. Si la punta está bien afilada permite trazar líneas, así como realizar punteados e incisiones. Según la inclinación del buril y la presión ejercida sobre la plancha realizaremos líneas y surcos más o menos profundos.

A mediados del siglo XV, surge esta técnica en el ámbito de la orfebrería. Durante mucho tiempo se consideró que era una técnica artesanal, cuya practica requería años de experiencia para lograr su dominio. Prácticamente, hasta el siglo XIX, el grabado calcográfico fue una técnica de interpretación, es decir, el artista realizaba un dibujo, que el grabador transfería mediante el buril a la plancha. En las estampas figuraban los nombres del artista y el grabador. No obstante, algunos artistas como Dürer y Rembrandt grabaron sus propias planchas, llevando la técnica más allá de lo puramente artesanal. A partir del siglo XIX, el buril perdió terreno en favor del aguafuerte.
 

Punta seca

Es una técnica similar a la del buril, la única diferencia es que en lugar del buril, se utiliza un utensilio punzante con el que el artista dibuja directamente sobre la superficie de la plancha. Esta técnica se usa fundamentalmente para trazar líneas. Lo peculiar de esta técnica es que al rayar la superficie de la plancha con la punta, se produce una cresta, llamada rebaba, en uno o en ambos lados del surco. Al entintar la plancha, tanto el surco como las rebabas retienen la tinta, de modo que al estampar la matriz sobre el papel los contornos de los trazos aparecen poco nítidos, con un aspecto aterciopelado. Esta característica implica que el número de estampas que se pueden imprimir partiendo de una misma matriz es limitado, porque en los procesos de entintado, limpieza y estampación las rebabas desaparecen con rapidez y con ellas la calidad aterciopelada de las líneas, es decir, el efecto más especifico de esta técnica.

Manera negra o mezzotinta

A diferencia de otras técnicas de grabado calcográfico, la imagen se trabaja partiendo de un fondo negro homogéneo. Para conseguir este fondo negro, la plancha debe ser graneada, es decir, se van abriendo pequeños surcos con el graneador o berceau hasta conseguir una textura rugosa, granulada y uniforme. El  graneador o berceau es un utensilio con una hoja dentada, en forma de media luna que va rayando la superficie de la plancha, al ejercer presión sobre ella con un movimiento de balanceo. Una vez graneada la plancha, se realiza sobre la plancha la imagen que se desea transferir al papel. Los blancos se obtienen eliminando la textura rugosa de la plancha, es decir, rebajando la superficie de la plancha con el rascador y aplastándola completamente con el bruñidor. Se trata de una técnica pictórica con la que se consiguen desde suaves gradaciones tonales a efectos de claroscuro. Esta técnica nació en Alemania a mediados del siglo XVII, pero fue en Inglaterra donde se cultivó con gran éxito durante todo el XVIII y parte del XIX.

Técnicas indirectas

Se denominan así, porque el artista no graba la imagen incidiendo directamente sobre la plancha, sino que la dibuja sobre una capa de barniz protector que preserva la plancha de la acción corrosiva del ácido. Los trazos del dibujo levantan la capa de barniz protector, de modo que la plancha queda desprotegida en esas zonas. La imagen se graba cuando la plancha se somete a la acción del ácido.

Las técnicas indirectas son:

Aguafuerte

Para realizar un aguafuerte, se cubre la plancha con un barniz resistente al ácido. Una vez seco el barniz, se realiza el dibujo con una punta de acero o un instrumento similar que nos permita ir levantando la capa de barniz a medida que realizamos los trazos del dibujo. A continuación, se sumerge la plancha en un ácido cuya composición varía en función del material de la matriz, así como de los resultados que se desee obtener. Los trazos abiertos por la punta son los que seran mordidos por el ácido. La profundidad de las líneas variará según el tiempo de exposición de la plancha al ácido y según la concentración del mismo. La corrosión se puede realizar en diferentes etapas para producir distintas profundidades. Esta técnica se conoce desde el siglo XV, en un principio empezó a utilizarse como técnica auxiliar de los grabados realizados con buril. Ya en el siglo XVII, el aguafuerte fue empleado por artistas tan importantes como Rembrandt.

Aguatinta

El aguatinta es una técnica pictórica cuya finalidad es obtener áreas tonales en una imagen. Sobre la plancha limpia y desengrasada se espolvorea resina en polvo y, a continuación, se calienta la plancha hasta que la resina se funda y se adhiera. Una vez adherida a la plancha, la resina actúa como protectora de la plancha. Los intersticios, es decir, los pequeños espacios que quedan al descubierto entre los diminutos granos de resina, serán mordidos por el ácido.  Para conseguir las diferentes tonalidades se pueden hacer sucesivas reservas con barniz de las zonas que se desea proteger y sucesivas inmersiones de la plancha en el ácido. La intensidad del color dependerá del tiempo de exposición de la plancha al ácido, ya que la profundidad de los surcos aumentará paralelamente al tiempo de exposición. El aguatinta se empezó a utilizar en el siglo XVIII. Francisco de Goya utilizó esta técnica en algunas de sus series, en particular, en la de Los proverbios.

Aguatinta al azúcar

Tal como indica su denominación esta técnica está relacionada con el aguatinta y, al igual que ésta, permite conseguir efectos tonales. Se utiliza sobre todo en los casos en los que se desea obtener el efecto de pincelada. Normalmente se dibuja la imagen con una mezcla saturada de tinta china con azúcar. Esta solución se puede aplicar sobre la plancha con un pincel, una caña o una pluma. Una vez seca esta mezcla, se recubre toda la plancha con una capa fina y uniforme de barniz líquido. Cuando el barniz se ha secado, se introduce la plancha en una cubeta con agua caliente. El azúcar se irá disolviendo poco a poco levantando la capa de barniz que lo recubre y dejando el metal al descubierto, mientras que el resto de la plancha permanece cubierta por el barniz. En esta técnica, al igual que en el aguatinta, debe resinarse la plancha, bien al principio del proceso, bien una vez que se extraiga la plancha del agua caliente.

Barniz blando

El nombre de esta técnica proviene del tipo de barniz utilizado para cubrir la plancha. Se trata de un barniz compuesto de cera, resina y sebo que tarda en secar y se adhiere fácilmente a cualquier superficie.  La plancha se recubre con una capa fina y uniforme de barniz blando, aplicada con un rodillo. Este tipo de barniz permite reproducir la textura de cualquier objeto que entre en contacto con él, telas, gasas, hojas u cordones. A menudo, mediante esta técnica el artista busca reproducir efectos similares a los de un dibujo realizado a lápiz. En ese caso, sobre la plancha barnizada, se coloca una hoja de papel sobre la que se dibuja con un lápiz o con un utensilio de forma análoga. La presión ejercida por la punta del lápiz sobre el papel, hace que el barniz se adhiera al papel, dejando el metal al descubierto.

Pinceladas y, sobre todo, links

enero 19, 2010

Introducción

                Revolución Mexicana (1910-19117/20): Se trata de la primera revolución social-política del siglo. Fue una época muy convulsa de continuas idas y venidas  de los levantamientos. Aunque muchos historiadores consideran que es en 1920 cuando acaban los procesos revolucionarios, la verdad es que las situaciones violentas y de levantamientos militares no cesaron hasta la llegada, en 1934, de Lázaro Cárdenas quien terminó de  institucionalizar las distintas reformas que dieron origen a los levantamientos. Los principales actores de la trama son: Porfirio Díaz, Francisco I. Madero, Pascual Orozco, Francisco (Pancho) Villa, Emiliano Zapata, Félix Díaz, Victoriano Huerta, Venustiano Carranza, Álvaro Obregón, Eulalio Gutiérrez, Adolfo de la HuertaLázaro Cárdenas.

Para completar:

http://www.yucatan.com.mx/especiales/revolucion/20119900.asp

Transcendencia de los garbados y murales en la revolución mexicana:

http://www.oni.escuelas.edu.ar/2005/BUENOS_AIRES/970/grabados.html

Este último es un link a una cronología de una página, bastante buena, enviado por angelivcz .

2010: un año de muchas oportunidades

enero 19, 2010

                Debido a la celebración del centenario, y también bicentenario pero de la independencia pues coinciden, el gobierno mexicano está organizando varias actividades; algunas de las cuales tiene que ver con los artistas que hemos visto con anterioridad. Así pues, aquí os dejo unos links, que los disfrutéis.

http://www.eluniversal.com.mx/notas/573866.html

http://news.doceos.com/mexico/XVII-Concurso-Nacional-de-Grabado-Jose-Guadalupe-Posada

http://www.informador.com.mx/cultura/2010/168669/6/convocan-al-xvii-concurso-nacional-de-grabado-jose-guadalupe-posada.htm

http://www.lajornadajalisco.com.mx/2009/07/13/index.php?section=cultura&article=012n1cul

http://www.informador.com.mx/cultura/2009/135367/6/vigente-la-obra-de-jose-clemente-orozco.htm

http://vivirmexico.com/2007/05/100-anos-de-la-revolucion-mexicana

http://www.bicentenario.gob.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=706

http://www.bicentenario.gob.mx/

Diego Rivera

enero 19, 2010

(Guanajuato, 1886 – ciudad de México, 1957) Pintor mexicano, considerado uno de los principales muralistas de su país. Estudió por espacio de quince años (1907-1922) en varios países de Europa (en especial, España, Francia e Italia), donde se interesó por el arte de vanguardia y abandonó el academicismo.

Identificado con los ideales revolucionarios de su patria, Rivera volvió desde tierras italianas a México (1922), en un momento en que la revolución parecía consolidada. Junto con David Alfaro Siqueiros se dedicó a estudiar en profundidad el arte maya y azteca, que influirían de forma significativa en su obra posterior. En colaboración con otros destacados artistas mexicanos del momento (como el propio Siqueiros y Orozco), fundó el sindicato de pintores, del que surgiría el movimiento        

Durante la década de los años 20 recibió numerosos encargos del gobierno de su país para realizar grandes composiciones murales (Palacio de Cortés en Cuernavaca, Palacio Nacional y Palacio de las Bellas Artes de Ciudad de México, Escuela Nacional de Agricultura en Chapingo) en las que Rivera abandonó las corrientes artísticas del momento para crear un estilo nacional que reflejara la historia del pueblo mexicano, desde la época precolombina hasta la Revolución, con escenas de un realismo vigoroso y popular, y de colores vivos. En este sentido, son famosas, por ejemplo, las escenas que evocan la presencia de Hernán Cortés en tierras mexicanas (por ejemplo, la llegada del conquistador a las costas de Veracruz, o su encuentro en Tenochtitlán con el soberano azteca, Moctezuma II).

  Artista comprometido políticamente, Rivera reflejó su adhesión a la causa socialista en sus propios murales y fue uno de los fundadores del Partido Comunista Mexicano. Visitó la Unión Soviética en 1927-28, y, de nuevo en México, se casó con la pintora Frida Kahlo, que había sido su modelo.

José Clemente Orozco

enero 19, 2010

José Clemente Orozco

(Zapotlán, actual Ciudad Guzmán, 1883 – México, 1949) Muralista mexicano. Unido por vínculos de afinidad ideológica y por la propia naturaleza de su trabajo artístico a las controvertidas personalidades de Rivera, Siqueiros y Tamayo, José Clemente Orozco fue uno de los creadores que hizo florecer el arte pictórico mexicano gracias a sus originales creaciones, marcadas por las tendencias artísticas que surgían al otro lado del Atlántico, en la vieja Europa.

         A los veintitrés años ingresó en la Academia de Bellas Artes de San Carlos para completar su formación académica, puesto que su familia había decidido que aprovechara sus innegables condiciones para el dibujo en “unos estudios que le aseguraran el porvenir y que, además, pudieran servir para administrar sus tierras”, por lo que inició también la carrera de ingeniero agrónomo. El destino profesional que el entorno familiar le reservaba no satisfacía en absoluto las aspiraciones de Orozco, que muy pronto tuvo que afrontar las consecuencias de un combate interior en el que su talento artístico se rebelaba ante unos estudios que no le interesaban. Y ya en 1909 decidió consagrarse por completo a la pintura.

  Una fecha significativa en la trayectoria pictórica de José Clemente Orozco es el año 1922. Por ese entonces se unió a Diego Rivera y David Alfaro Siqueros y otros artistas para iniciar el movimiento muralista mexicano, que tan gran predicamento internacional llegó a tener y que llenó de monumentales obras las ciudades del país. De tendencia nacionalista, didáctica y popular, el movimiento pretendía poner en práctica la concepción del “arte de la calle” que los pintores defendían, poniéndolo al servicio de una ideología claramente izquierdista.

         Desde el punto de vista formal, la principal característica de los colosales frescos que realizaba el grupo era su abandono de las pautas y directrices académicas, pero sin someterse a las “recetas” artísticas y a las innovaciones procedentes de Europa: sus creaciones preferían volverse hacia lo que consideraban las fuentes del arte precolombino y las raíces populares mexicanas. Los artistas crearon así un estilo que se adaptaba a la tarea que se habían asignado, a sus preocupaciones políticas y sociales y su voluntad didáctica; más tarde (junto a Rivera y Siqueiros) actuó en el Sindicato de Pintores y Escultores, decorando con vastos murales numerosos monumentos públicos y exigiendo para su trabajo, en un claro gesto que se quería ejemplarizante y reivindicativo, una remuneración equivalente al salario de cualquier obrero.

  Orozco era pues un artista que optó por el “compromiso político”, un artista cuyos temas referentes a la Revolución reflejan, con atormentado vigor e insuperable maestría, la tragedia y el heroísmo que llenan la historia mexicana, pero que dan fe también de una notable penetración cuando capta los tipos culturales o retrata el gran mosaico étnico de su país.

José Guadalupe Posada

enero 19, 2010

José Guadalupe Posada

         (Aguascalientes, 1852 – ciudad de México, 1913) Pintor y caricaturista mexicano, famoso por sus litografías de escenas de muerte y estampas populares y caricaturas sociales, inspiradas en el folclore.

         Poseía un talento natural para el grabado, y no sin haberse visto obligado a superar una empecinada oposición familiar, su padre le permitió ingresar, a los dieciséis años, en el taller profesional de Trinidad Pedroso, reputado maestro de quien aprendió los principios, métodos y secretos del arte litográfico. En estos primeros años de aprendizaje, el joven Posada manifestó una facilidad innata para la caricatura, de tal modo que su mentor logró introducirle en el mundo del periodismo y de la prensa gráfica como dibujante; y logró publicar sus primeras viñetas en el periódico El jicote (1871), cuando el artista acababa de cumplir los diecinueve años.

         Influido por su familia, que seguía mirando con malos ojos su actividad un tanto bohemia y estaba empeñada en conseguirle una ocupación más segura, José Guadalupe ganó una plaza de maestro de litografía en la Escuela Preparatoria de León. A esta ciudad del estado de Guanajuato se había trasladado, en compañía de su maestro, en 1871. Fue profesor durante cinco años, aunque compartió la actividad didáctica con lo que le gustaba en realidad: la litografía comercial -textos de anuncios y carteles- y la estampación de imágenes religiosas.

         Las graves inundaciones que asolaron León en 1888 le obligaron a trasladarse a Ciudad de México, donde le hicieron rápidamente ofertas para trabajar en distintas empresas editoriales, entre ellas la de Irineo Paz. Allí elaboró cientos de grabados para numerosos periódicos: La Patria Ilustrada, Revista de México, El Ahuizote, Nuevo Siglo, Gil Blas, El hijo del Ahuizote, etcétera. Su nombre cobró una fama inesperada y su cotización se disparó, alcanzando cimas que pocos meses antes le habrían parecido inimaginables. Esta repentina bonanza económica le permitió abordar una serie de experimentos gráficos que culminaron con la exitosa utilización de planchas de cinc, plomo o acero en sus grabados.

         A partir de 1890, sus trabajos gráficos ilustraron las publicaciones, de carácter nacionalista y popular, del impresor Antonio Venegas Arroyo: historietas, liturgias de festividades, plegarias, cancioneros, leyendas, cuentos y almanaques, destacando La Gaceta Callejera y las hojas sueltas que incluían imágenes e información resumida de carácter diverso sobre “acontecimientos de sensación”.

         Las ideas de Posada eran de clara índole progresista y, al servicio de éstas, dibujó caricaturas y bocetos satíricos consagrados, en general, a elaborar una crónica de la vida mexicana de la época o a poner de relieve los sufrimientos de su pueblo bajo el yugo de los grandes terratenientes. Las sátiras de los políticos más influyentes de la época le costaron la cárcel en más de una ocasión. El gran número de encargos que se amontonaban en su taller le obligó a crear una técnica nueva, el grabado al ácido en relieve, mucho más rápida.

         Su extensa producción gráfica, estimada en más de veinte mil grabados, realizados en litografía o planchas de metal, podría clasificarse como expresionista, puesto que recrea con extraordinaria imaginación, gran sentido humorístico y profunda capacidad crítica las lacras, miserias y prejuicios de la realidad social y política de su época.

Aquí tenéis  unos enlaces a artículos sobre Guadalupe Posada:

http://motivosdelamarea.wordpress.com/2009/10/19/jos-guadalupe-posada-la-catrina-y-otras-calaveras/

http://lacajaronca.blogspot.com/2009/05/jose-guadalupe-posada-grabador-del.html